martes, septiembre 16, 2014

Los Pieles Rojas de Washington resisten y se niegan a un rebranding políticamente correcto

Los Washington Redskins son el segundo equipo más poderoso de la National Football League (NFL) y el quinto en la lista Forbes de los más caros del mundo. La franquicia vale 2.400 millones de dólares y se apoya en sponsors somo Coca Cola, Verizon o el Bank of America. Cada vez que los Pieles Rojas saltan al FedEx Field, venden 80 mil tickets y reúnen una audiencia de 26 millones de televidentes. A su estrella, un tal Brian Orokpo, alto tackledor, le pagan casi 1 millón al mes con la esperanza de que los lleve a revertir la mala campaña del año pasado. Esta temporada, sin embargo, asoma un rival mucho más amenazante que los archienemigos de Dallas Cowboys o Pittsburgh Steelers: el registro federal de patentes de los Estados Unidos.
   Existe una vieja controversia derivada de la connotación de la palabra redskin, que este equipo lleva como marca. Hace alusión literal a los primeros habitantes del norte de América, que -se supone- se entintaban la piel para las batallas o tenían esa tonalidad natural. Mas modernamente, se considera que pielroja es un modo despectivo, discriminador e insultante de referirse a los pueblos originarios de la región, lo que recogen los principales diccionarios de habla inglesa.
   Organismos de derechos humanos vienen generando una fuerte presión para que el Boca del fútbol americano cambie de nombre. El propietario de la franquicia, Daniel Snyder, ya dijo que "nunca" accederá, porque a su modo de ver el apelativo no es otra cosa que un homenaje a los primeros habitantes del país.


   Native american are not mascots, la campaña, es un excelente ejemplo de gestión de influencias y creación de corrientes de opinión desde la sociedad civil. La primera protesta con esta consigna tuvo lugar en 1992, en ocasión de una final de los Redskins contra los Buffalo Bills: fue tomada como parte del colorido variopinto del Superbowl. Desde entonces, el propio presidente Barack Obama ha sugerido claramente que el equipo debe llamarse de otra forma más políticamente correcta.
   Las organizaciones en favor del cambio también se movieron con eficacia en el plano formal al impugnar la marca en vías administrativas. En los últimos 15 años, la United States Patent and Trademark Office (UPSTO) rechazó el registro de 11 menciones de redskin presentadas desde la franquicia, con el argumento de que no pueden protegerse denominaciones agraviantes. Los casos se encuentran hoy apelados ante la Justicia.
   Esto no solo afecta la comercialización de los productos oficiales, sino que a la vez va minando la relación de los Washington Redskins con otros públicos. Así como 50 senadores demócratas le enviaron una carta al dueño del equipo y a las autoridades de la NFL, el influyente Washington Post anunció que dejará de usar la famosa palabrita "a menos que sea imprescindible".
   Existen diferentes propuestas para el rebranding compulsivo de los Pieles Rojas. El propietario de la franquicia ha aceptado, como máximo, matizar la presencia india en el típico logo y en el merchandising. También lanzó la Redskins Original Americans Foundation, una ONG para ayudar al desarrollo de las comunidades que tanto protestan.




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